Rodolfo Dinzel – La Danza del Tango y su Improvisación

Hablar del tango tan sólo como modo de danza, nos impone el hecho
concreto de replantearnos muy seriamente desde un principio de qué
manera observaremos a este hecho dancístico en sí.- sabemos que
podemos explayarnos de una manera extremadamente generosa, a partir de
sus diferentes aspectos de construcción, como ser: los técnicos,
mecánicos, estilísticos, genéricos, dinámicos, estéticos, históricos,
etc.- en el recorrer de los tiempos históricos, lamentablemente vemos
que se ha hecho muy poco a nivel investigativo y científico sobre el
tema que hoy nos compete como objeto de estudio: ” la danza del tango
y su improvisación “.- sabemos que sí, se lo ha abarcado muchas veces
desde lo anecdótico y desde el marco histográfico de sólo algunos de
sus calificados intérpretes, quedando en el olvido muchos de sus más
exultantes representantes, que sólo conocen aquellos que se han
internado en la vida de los salones de baile porteños y que los
investigadores sistemáticamente han desconocido como parte de la
verdad popular.- ¿quién ha hablado de “petróleo”, de “portalea”, de
“lampazo”, de “finito”, de “todaro”, y de tantos otros héroes de la
noche porteña?.- son estos los poetas de la lírica dinámica de un
tango de epopeya, poetas que sólo han dejado huellas en la retina de
los ocasionales observadores.- el tango no es para nada una danza como 
tantas otras en la historia universal, y es necesario entenderla en su
más íntima esencia, para poder, recién en ese momento, hacer una
descripción acabada de su construcción, en sus múltiples aspectos
dinámicos y en todos sus elementos puramente esenciales.- ya el
pensador americano Waldo Frank en su “América hispana” nos había
remarcado este singular aspecto del tango danza al haberlo descripto
como:
“la danza más profunda en la historia de la humanidad”.-
Este ensayo que hemos redactado aborda únicamente el tema de la
improvisación en la construcción de este insospechado discurso
dinámico-espacial, en lo que todos y cada uno reconoce como aquella
proverbial improvisada danza del tango.- por lo tanto es la paráfrasis
del coloquio explícito, confeccionado por las parejas en las pistas de
danza, que, indeleble a nuestros ojos como escritura, es lo que
abordamos en nuestra narración discrecional, no conformes con las muy
livianas explicaciones que siempre se han dado sobre el tema de la
danza.- veamos pues para adentrarnos en la explicación, qué es lo que
a simple vista uno puede observar en la realización del proceso
dancístico del tango.-
Como una primera evidencia inmutable, encontramos que la esencial
libertad del ser humano, es, en definitiva, el incuestionable “leit
motiv” del tango, como postura ante el fabuloso accionar del individuo
danzante abrazado y como estructura de pensamiento para que esto pueda
ser posible tal cual conocemos a la disciplina.- libertad que, como
ideario fantasmal, se hace presente en lo que refiere a su inmaculada
dinámica espacial, y que, como mecánica, se esparce ante quien lo
aborde como posibilidad cierta de un gesto particular, en el ámbito
social del salón de baile de la gran ciudad de buenos aires.- por lo
tanto, podemos pensar, sin correr el riesgo de cometer un error, que
la libertad que se brindó el individuo danzante del tango a sí mismo,
(no así el tanguero, más rígido en todas sus observaciones), como
posibilidad del hacer creativo, es la mecánica aplicada para poder
autodeterminar “qué hacer”, a partir de su voluntad y en su
confrontación con el devenir circunstancial de la danza que se modula
constantemente ante él, en él, y en todos los demás intransferibles
procesos existenciales con los que se elabora gustosa esta acción
disciplinaria.-
Habiendo entrado ya en el tema de la libertad, comenzaremos viendo la
grandiosa innovación que incorpora esta dinámica de acción dancística,
que es la libertad del espacio de danza que promueve el tango como su
juego más básico en su ejercicio, al cristalizar en su ejecución la
definitiva ruptura del tradicional espacio de contención dancístico
que siempre fue determinado antes de la realización del acto de
danzar, situación ésta que siempre fuera indispensable para que
ocurran todas las otras danzas.- es conveniente aclarar que este
proverbial aporte que realiza el tango, es una mecánica de danza que
es utilizada hasta hoy en día en cualquier reunión danzante, suene la
música que suene.- hacer la descripción de este singular hallazgo hoy
en día suena hasta narrativo.- lo que hay que remarcar es el
proverbial esfuerzo intelectual que fuera necesario para poder
pensarlo sin referencias anteriores a él y de esta manera poder
producir el quiebre con todo lo anterior y dar a luz a este ejemplar
nuevo, diferente y propiciatorio de todo lo que fue posterior.- esta
gentil acción del pensamiento nuevo para la ejecución dancística que
incorpora el tango, produjo, como una reacción en cadena, que se
tuvieran que implementar en este mismo ejemplar; en principio, una
cierta cantidad de nuevas mecánicas de danza que son internas a la
pareja, y que aparecieron como resultado de esta otra original postura
mayor que es la de la libertad de espacio de contención para que la
danza finalmente ocurra.- estas otras mecánicas, que podríamos
entender como secundarias, aunque novedosas como elementos del
ejercicio dancístico, sólo interpretan, como fértiles herramientas, a
esta idea mayor, la de la libertad del espacio de contención, para
hacerla posible para cada pareja, resultando por lo tanto que fuera
necesario adecuar el accionar de los intérpretes para poder convivir
todos juntos (es decir con las otras parejas) en la pista de baile, al
interaccionarse a un mismo tiempo de ejecución en el espacio general.-
Este sentido libertario que el tango promueve constantemente, también
lo encontramos en otro reflejo conceptual de este modo de hacer la
danza, al prestarle al ejecutante la libertad de poder autoestablecer
el modo en que ha de ejecutar la descarga de la coreografía en
relación directa al acento del compás musical, que, como estímulo,
soporta a toda la acción de danza, con cada interpretación orquestal y
según la entienda cada individuo.- esta situación de la libertad de
dejarle al intérprete la posibilidad de gestionar la acción a su
propia interpretación de la velocidad de ejecución de los movimientos
con que realiza los diseños, que han de ser empáticos con los acentos
fuertes del compás musical pero de un modo indiscriminado y a
contrapelo de lo que ocurre en todas las danzas anteriores a su
advenimiento, esta ingeniosa posibilidad de acción libre, la de poder
pensar la velocidad de descarga en distintas maneras según el modo de
entender la música que posea cada uno, evidentemente escapa a la
tradicional esclavitud a que se han sometido todos los anteriores
bailarines, de tener que atenerse siempre a la métrica uniforme y a la
necesidad de tener que descargar siempre los movimientos sobre todos
los acentos fuertes de los compases musicales, de una rigurosa
manera.- diferente situación esta, la que se da en el tango, que no es
ni más ni menos que jugar con el tiempo-espacio en otro prodigioso
nivel de la improvisación, que normalmente escapa a la vista del
observador y que nada tiene que ver con lo que se hace, sino con cómo
se hace a través de la música y que se puede observar a simple vista
por las diferentes velocidades que llevan las distintas parejas que
ejecutan sus propias versiones de un mismo tango.- decimos que es otra
improvisación porque la descarga jamás es simétrica ni puede repetirse
debido a que ésta es la manifestación final de los individuos del
pasaje musical escuchado en ese instante.- siendo casi imposible que
se haga el discurso coreográfico igual, aún con una misma música y una
misma pareja, lanzada desde un mismo punto espacial y con un mismo
norte.- esto es debido a que la experiencia es parte del proceso de
esta danza y en la repetición hay ya un cúmulo de elementos en la
memoria, que producen una versión diferente en el segundo intento, y
en donde consecuentemente nunca consumirán la misma cantidad de
espacio-danza porque éste tiene una relación directa con el
tiempo-danza de ejecución.- esta variabilidad de la descarga del
movimiento es muy difícil de observar a simple vista por aquellos que
no conocen a esta danza por dentro como experiencia personal.-
conviene aclarar que dentro de la misma versión dancística
constantemente se va cambiando de forma de descarga; esto es debido a
que el resultado final se proyecta únicamente por la mecánica de
representación que se hace de lo que se va escuchando, por lo tanto el
resultado es que, estimulado el interprete por las distintas
modulaciones musicales, solo ejecutará las acciones que considera que
mejor se ajustan al estímulo.- esto realizado por cada pareja que
acciona en la pista de baile nos presenta una policromía de
realizaciones distintas, cada tango, cada vez.-
Como dijimos, lo que sí es fácil de observar y entender es, al ver en
el campo de acción natural de la disciplina, la pista de baile, las
diferentes velocidades que lleva cada pareja que danza en el espacio
general a un mismo tiempo, con la misma música.- esta diferente manera
de poder entender la relación movimiento-música hace de cada acción
realizada un verdadero manifiesto puramente personal, acción ésta que
se siente excluyente de toda otra posibilidad para cada uno de
aquellos que danzan.- esta proclama dinámica que queda impresa en el
diseño construido es donde se explicita fiel el modo personal de
comprender el soporte musical, desde un elaborado trabajo de
introspección que posteriormente se vierte al exterior al
autodeterminar la ejecución del diseño que fuera creado.- encontramos
pues que este proceso se manifiesta como un sutil y delicado mecanismo
de poder poseer la libertad en cada gestión formulada en el hacer la
danza improvisada a través del tiempo-espacio de un tango.- digamos
que, intentando definir al concepto de la libertad, encontramos que es:
“la facultad que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra y
también de no obrar”.-
También la podemos definir como:
“la facultad de hacer o decir cuando no se oponga a las leyes ni a las
buenas costumbres del grupo social en su tiempo de ejecución”.-
En la primera acepción rápidamente encontramos la capacidad de
opcionar la acción de diferentes maneras según dictamine la voluntad
del ejecutante, situación ésta que comúnmente no se encuentra en la
dancística, y que ha posicionado al tango como una versión dinámica
que brilla por su riqueza expresiva casi sin parangón.- también en la
definición encontramos a la otra figura del “no obrar”, que se
manifiesta de un modo contundente en el tango, cuando vemos la
posibilidad que tiene el ejecutante de poseer a la quietud como
elemento de la danza, que es otra innovación que ingresa a la
dancística universal por esta danza; siendo el tango la primer danza
popular que incluye a esta “no acción”, como elemento de carácter
coreográfico.- retornando al concepto de libertad, vemos la
posibilidad cierta de que en la improvisación nos encontramos ante la
evidente situación de poder obrar indistintamente de “una manera o de
otra” (como dice la definición), según sienta (como ya hemos visto) el
danzarín, en la opcionalidad de acción posible en cada momento de las
circunstancias que vive la pareja en medio del hacer en la pista de
baile.- por lo tanto:
“todo el proceso coreográfico del tango finalmente se encuentra atado
a la determinación del individuo y a su capacidad de opcionar libre
ante las distintas circunstancias dadas en el espacio general”.-
Esta “otra” manera de obrar, también puede ser aquella que todavía no
ha sido ni experimentada, ni tan siquiera pensada como posible de ser
cierta y que es fantasiosamente creada en la espontaneidad del momento
funcional en la construcción del diseño.- esta misteriosa
cristalización de lo nuevo que el tango posee como posibilidad cierta
de operar en la construcción del discurso espacial es inédito en la
dancística.- es inédito el elemento confeccionado e inédita la
mecánica de danza, en donde ha quedado librado a los intérpretes que
conforman la pareja la posibilidad cierta de inventar el movimiento,
la figura o la frase coreográfica nueva como parte del discurso de su
propia danza.-
En la segunda acepción de la definición de libertad que hemos dado
vemos que se entiende la influencia directa del grupo de pertenencia,
que es quien, en definitiva, siempre dictamina las “buenas
costumbres”, tan solo para el individuo y su grupo.- estas costumbres
se van constituyendo como propias a través del tiempo por acumulación
del gesto ocasional, la apropiación de elementos vertidos por la
decantación cultural, la aclimatación de distintos usos foráneos, las
evoluciones naturales de crecimiento de un elemento coreográfico, etc.
Y la posterior aceptación de estas diferentes posibilidades por los
que componen el grupo, en el recurso de la expresión que ha sido
aceptada.- en esta más que evidente e irrefutable presencia de la
ansiosa búsqueda de la libertad que incuestionablemente se manifiesta
en el tango danzado, es realmente visible que encontramos
colateralmente, por un lado el concepto de “vox populi, vox dei” y por
el otro la coyuntura que nos une a la historia mística de aquel que
habló de alguna otra clase de libertad.- nos referimos pues a:
“esa libertad que tiene que ver con el universo interno del individuo”,
Situación que en esta oportunidad se manifiesta en forma más que
evidente en el accionar de este esteticismo dinámico del tango
improvisado.-
Nunca hay que olvidar esta postura básica que es la libertad plena del
individuo que el tango le otorgó al interprete, para así poder
comenzar a entender toda la inspirada y elevada elaboración con la que
todos construimos esta insuperable danza cuando improvisamos.- por lo
tanto podemos entender que el tango improvisado es la historia de su
propia e inagotable vigorización atemporal, que es ostensible a cada
intérprete, que se ha dado dentro de su propio ambiente local
plástico, y con sus propias características estilísticas que se
transforman en definitorias del ejemplar dentro de la clasificación
general de todas las danzas.- hoy contamos con la insoslayable
evidencia de que, en este principio de milenio, está tomando el
irreversible y definitivo vuelo universal, para lo cual quizás haya
nacido en el inconmensurable espacio de aquel suburbio porteño de
mediados del siglo XIX; su tiempo y espacio de origen.-
Debido a la implementación de todas estas innovaciones que se atan a
la también innovadora posición de danza, es que el tango crea una
clasificación científica entre todas las danzas populares de pareja
que son la danzas de pareja abrazada.- por lo tanto es la iniciadora
de una nuevo apartado, como ya lo ha dejado remarcado muy claramente
el gran folklorólogo argentino Carlos vega en su libro, “el origen de
las danzas folklóricas”, Ricordi americana- 1956.- llegamos a una
primer conclusión en la que podemos decir que el tango danzado es:
“una actitud concreta e inteligente de un grupo social, que en la
búsqueda de obtener una identidad propia, procuró para sí, todo un
aparato expresivo, completo, contundente, abarcativo y atemporal, que
lo definiera como tal más allá de la individualidad, proyectándose
pujante a los fabulosos tiempos del mañana”.-
Podemos pensar que esta búsqueda de definición como grupo hizo que en
todos los modos del tango (música, canto y danza), encontremos una
especial codificación de los elementos que resultara excluyente para
todos aquellos individuos que no pertenecían a él.- situación ésta la
de codificar, que en el modo-danza llega quizás a su más refinada
manifestación de codificación posible, puesto que llega a lograr un
real y complejo planteo comunicacional lingüístico, en donde se ha
podido eliminar la necesidad clarificadora del habla.- ya no existe el
otrora famoso bastonero de los salones, ni la voz de “adentro”, ni el
“aura”, ni nada; solo es la música y la danza pues transcurren los
distintos ritmos que sirven de base a la creación expresiva de
aquellos que dominan la posibilidad de libremente hacer cierto lo que
se siente como verdad.-
El tango en su danza improvisada tiene una potencia creadora de tal
magnitud, que le posibilita al individuo acercarse por sí mismo, en su
acabada realización inspirada, a un arte de gran estilo.- situación
ésta que todos los que se han acercado a su observación declaman, pero
nadie dice el porqué de esto, el hacerse inequívocamente evidente en
esta danza.- en el arte de gran estilo, todos los detalles de su
composición tienen una vida suprema, que por derecho propio en la
magnificencia del existir esencial con que se hacen presentes, elevan
al todo por arriba de los demás congéneres.- estos detalles del gran
arte tienen su pretensión de individualidad a la vez que siempre
cooperan con el conjunto total de la manifestación y para la
realización del sublime hecho en sí; el arte con mayúsculas.-
podríamos decir, buscando una analogía simbólica, cuando nos referimos
con sumo respeto y sin trazar comparaciones: el esfumato de Leonardo
da vinci en la gioconda; o la “oda a la alegría”, en la novena
sinfonía de beethoven, así como la improvisación en el tango danzado.-
Tenemos bien en claro que en esta afirmación no se acaba la
magnificencia de esta danza porque también lo son, entre otros
elementos de rigor coreográfico de su insuperable construcción
dinámico-espacial:
1) el manejo libre del espacio
2) la quietud como elemento coreográfico
3) la ausencia de forma potencial
4) la manera coreográfica como determinante de la danza
5) la unificación de las mecánicas universales de las danzas de pareja mixta
6) la perforación del plano medio del opuesto en la pareja, lo que
hemos denominado invasión del espacio de danza
7) el sincronismo-sincrético
8) el abrazo como posición de danza
9) la forma coreográfica como adjetivación de la danza
10) la apoyatura o descarga de la coreografía con relación al estímulo sonoro
11) la mecánica de danza
12) la codificación de los datos de comprensión para el logro del
sincronismo de la pareja
13) etc.
Estos son sólo algunos ejemplos que hacen que el tango sea una gema.-
no debemos olvidar que, como ha definido Rudolf Laban:
“el arte del movimiento es la danza”
Todavía se le está debiendo un estudio serio a esta posibilidad del
arte del tango, la única manifestación que utiliza directamente al
cuerpo como material esencial de su construcción final.- cada vez que
alguien se refiere al tango en este modo expresivo, es decir su danza
y se nombra a este hecho constitucional de su propia mecánica
esencial, que es la improvisación, se lo hace tan superficialmente,
como si esto fuera un elemento que alegremente pudiéramos encontrar
como moneda común en cualquier otra danza popular de pareja.- a todos
estos individuos que escribieron sobre la danza del tango, los
encontramos hablando de este tema soslayando la prodigiosa realización
del encuentro de dos en uno, sin poseer los predeterminados caminos a
transcurrir, para poder ser danza.- quizás el motivo para que esto
ocurra así sea que, a diferencia de las otras artes, la danza no deja
testimonio documental maleable y factible de la comercialización
común, fundamentalmente en épocas anteriores donde no existía la
educación masificada, ni otros avances tecnológicos como el video.- la
danza es: “la expresión efímera del arte, que se desaparece en su
propia construcción, sin dejar nunca vestigios manipulables; pues ésta
se consume en su propio ejercicio”.-
No por esto es que no podamos comprender que la danza es el arte
fundamental del hombre, pues éste se utiliza a sí mismo para poder
consumarla.- más aún, la danza del tango, como la vida, es el comenzar
a hacer sin saber lo que hay que realizar para contener la existencia,
sólo hay que vivir la vida misma; es decir que en el tango es la
propia ejecución dancística que resulta característica, sin saber el
“qué”, sólo el “cómo”, justamente por el empleo de la improvisación
como elemento fundamental de su exultante construcción.- construcción
ésta que sólo se vive sin saber con certeza en que consiste el vivirla.-
“cada pareja a su tango, que es modo de bailar”
Esto no es, ni ha sido, regla común en las danzas populares de parejas
tomadas o con algún contacto específico para su realización.- nunca en
la bibliografía existente sobre el tema del tango, se ha remarcado que
este elemento de la improvisación fuera un renglón más allá de lo
común a nivel dancístico.- tampoco se ha intentado explicar o
describir tan siquiera, lo grandioso de los procesos internos que nos
procura esta especial y grandiosa experiencia de transitar por el
espacio sin ideas contenidas con anterioridad al hecho en sí; sin
reglamentos a cumplimentar; y sin estar nunca obligados a responder a
condicionamientos preestablecidos, pudiendo siempre ser nosotros
mismos y tal cual queremos ser, en cada una de las intervenciones como
aquellos constructores coreógrafos de nuestra propia danza.- al danzar
de esta insospechada manera improvisada, estamos poniéndonos
indefectiblemente en situación de una real búsqueda de nuestro cuerpo,
del objeto, del espacio-tiempo y del otro.- estos cuatro elementos son
en definitiva el eje central con el que se elaboran las bases de la
discursiva dialéctica tanguera con la que los individuos que conforman
la pareja construyen los otros procesos que se refieren a la estética,
el estilo y por qué no, el displicente estado comunicacional con que
se hace posible la improvisación.- esta base de la dialéctica a la que
nos referíamos, se conforma mediante diferentes procesos especiales de
los cuales no se puede escapar si se quiere ser y hacer el tango
improvisado que todos reconocemos como tal.- esto es, si lo observamos
desde la incesante búsqueda del objeto dinámico, en la elaboración del
diseño necesario que se ajuste a la realidad de la circunstancias, en
ese único momento en donde es posible:
“el presente de la ejecución misma”.-
Cada vez que improvisamos nos encontramos realmente inmersos en una
mecánica que nos saca de la seguridad estanca de lo ya hecho, y de la
facilidad de lo previsto por el uso popular, como se da en todas las
otras danzas populares en donde la expresión artística finalmente se
busca y se encuentra en la exactitud sutil y refinada de la repetición
del modelo estético ya preconcebido.- esta nueva técnica que incorpora
el tango de poder producir una danza en el “aquí y ahora”, no sólo
estimula al máximo el dominio del movimiento como herramienta en el
ámbito de todos los aspectos corporales, sino que se hace evidente que
también arrastra de un modo inequívoco a toda una nueva concepción
mental y emocional para poder hacerlo siempre posible cuando activamos
la disciplina.- tenemos en claro que ya se ha demostrado que el
movimiento en el ser humano, funciona casi como un poder
independiente, que crea estados mentales resultantes que con mucha
frecuencia vemos que al estar enraizados en el gesto, son más
poderosos que la propia voluntad humana en el esfuerzo de manifestar
prolijamente nuestra interioridad emocional.- es evidente que “la
búsqueda ansiosa de la libertad” se presenta en el tango como el gesto
total de la manifestación, que, evidente, se propone de un modo
afanoso a través de la improvisación y proyecta a las claras una
conceptualización precisa de la autodeterminación del individuo para
su selectivo accionar expresivo.- este accionar encarnado en el
proceso dancístico del tango como proceso identificativo para el
individuo, funciona posteriormente como la operatibilidad del hacer
cotidiano a partir de aquel consecuente proceso antes mencionado de
autodeterminación que los encamina a la búsqueda de la libertad.-
pensando de otro modo y colocados desde el opuesto de nuestro
discurso, tendríamos que decir que:
“el no improvisar en la danza es una situación que nos pone al abrigo
de la innovación y en contraposición de este encuentro abrazado, no
obligando a los que danzan de esta manera a que la originalidad prime
sobre la eficacia y evitando que este encuentro proyecte a los que
danzan, a sublimes actos libertarios del espíritu humano, que
indiscutiblemente se dan en la creación dinámica en una forma real e
indiscriminada”.-
Esto de bailar así es ¡realmente aburrido!.- es conveniente aclarar
que de ninguna manera bailar el tango improvisando en su modo más puro
consiste en renegar de las creaciones anteriores dentro de la
disciplina como mucho creen algunos, insinuando una carencia del
dominio de las formas convencionales, y creyendo ver, por
desconocimiento, un estado anárquico de las mismas.- muy por el
contrario, la idea del fundamento es que, conociendo las formas de un
modo exhaustivo y acabado para su completo dominio, todo se convierte
en un juego expresivo de comunicación plena dentro de la pareja.- es
en esta conciencia lúdica donde el individuo apoyándose en todas las
posibles experiencias dinámico-espaciales anteriores del juego
dinámico, salta para poder franquearlas hacia una nueva etapa de la
expresión individual, que se incorpora a las precedentes acciones de
danza, ampliándolas como variantes de un mismo tenor en el peor de los
casos, superándolas en la mayoría de las veces en que activamos esta
lírica mecánica de la improvisación del tango.- estas nuevas etapas a
las que nos lleva la improvisación danzada, son de una elevación
exultante en el manejo de la disciplina, que incuestionablemente serán
mejores por propia evolución natural a través de la diferenciada
utilización, y que indudablemente se ajustarán de una manera mucho más
adecuada a la realidad expresiva del individuo que implementa la
disciplina, adaptando siempre su emocionado accionar al devenir de la
pista entre y con las otras parejas.- ver a la danza así, es
definitivamente promover como actividad la disciplina del hacer
múltiples ensayos de un mismo proyecto dinámico, en donde lo que se
plasma finalmente es la versión que es realmente de cada uno por
implementación concreta en el contenedor abrazo con el otro.- es decir
que podríamos pensar que el tango improvisado es definitivamente
transformar la expresión genuina de los propios deseos profundos en
dinámica pura, para vertirla de modo efectivo por esta única vez en la
cohesión de la ocasional pareja dinámica que fuera constituida para la
danza.- por consiguiente podemos sostener, con un pequeño margen de
error que el tango es en definitiva: grandioso, exultante y
paradigmático, aún en la más simple manifestación de danza en la que
podamos pensar.-
1) Grandioso: porque es mucho más que el renglón de lo normal en
relación a las otras danzas populares, considerando su gran
posibilidad descriptiva, posibilidad que se manifiesta pródiga de
elementos posibles en el discurso coreográfico, conteniendo una real
elocuencia de exposición personalizada que lo eleva como un positivo
canal de expresión para el individuo, que en plena libertad se
manifiesta ante el otro, autodeterminando su capacidad de elección
final al constituir el diseño de danza que se hace presente en el
momento de ejecución, conjuntamente con la misma posibilidad desde el
opuesto de la pareja en el genésico acto de poder dar a conocer la
creación nueva como posibilidad de danza, en una jubilosa y
verborrágica manifestación de originalidad diligente.-
2) Exultante: porque nos muestra al individuo que está danzando,
verdaderamente despojado de toda otra necesidad que la de expresar
dinámicamente su emocionada visión de la realidad, en un íntimo
manifestarse ante todos.- el artesanal individuo se encuentra
confeccionado en medio de un relajado y gozoso ritual dinámico de
donde se ha salido triunfante en el entrevero con el tiempo, el
espacio y sus maleables circunstancias de danza.- la emoción se
constituye en el disparador de la expresión que se proyecta más allá
del dúo que se manifiesta, llegando a situaciones tan especiales en
que la palabra no es capaz de describir todo el goce que le produce
este hacer.-
3) Paradigmático: porque es una forma de mostrar quién se es y de
manifestarse en la creación episódica de la conformación del discurso
coreográfico, de manera de sólo construir un ejemplo o ejemplar que es
mostrado tan sólo en forma esquemática de cómo se puede elaborar el
acto, de cómo se haría la poética discursiva dinámica, que atada a las
circunstancias del momento presente, ya se ha hecho.- hay aquí una
conceptualización especial del no saber exactamente qué es lo que va a
realizar para que sea, en donde sólo se maneja la esencia de lo que
puede ser verdad.- la disciplina se transforma pues en un modo
artesanal de realizar la danza, quizás porque los que la realizan de
esta manera se sienten realizando indefectiblemente a un “arte-sano”,
situación ésta que deben considerar aquellos que habiéndolo observado,
lo entienden como posible de ser parte, y de sentir que sea el modo a
seguir para hacerlo posible.-En esta estupenda transformación del
ejercicio dancístico que ha propuesto el tango como manifestación
personalizada, es en donde de un modo veraz se aprenden poco a poco
los límites de la libertad pura, por la oposición a la de los demás en
la pista y del otro en la pareja conformada para hacer la danza.- que
no es tarea fácil, lo sabemos, pero todos lo que hemos podido
alcanzarla en el ejercicio práctico contenemos la certeza de que no es
imposible lograrlo a partir de la experiencia.- también diremos que es
muy factible poder llegar a la improvisación pura; puesto que, todos
tenemos amplias posibilidades a partir de los muchos entrenamientos
cotidianos que poseemos en materia de improvisación, aunque estos que
se dan con una simbología diferente, para poder llegar a lograrlo con
cierta facilidad operativa como hacemos con el idioma en el coloquio.-
el tango a través de todas las dificultades propias de su realización
esencial, de sus planteos dinámicos como estructura de construcción
estilística, de sus reencuentros vinculares constantes, de todas las
persistentes reafirmaciones individuales que promueve su ejercicio, de
su voluntariosa proyección hacia el placer y al goce profundo, se ha
asegurado para siempre la perennidad del deseo de ir a su fantasioso
encuentro, en cada uno de aquellos individuos que lo han abordado en
alguna oportunidad como experiencia propia.- en medio de la
improvisada experiencia, cada uno de los danzantes que componen la
pareja, contiene la interminable sensación de que es la hora de la
búsqueda de la armonía del gesto con el otro en el dueto dinámico, que
asegura la simultaneidad de la acción creativa; también es el tiempo
del sincrónico contacto corporal, el instante maravilloso del acuerdo
tónico en la procura de que se dé este encuentro sin igual para el
efímero y a la vez grandioso momento de la singular creación
dinámica.- es el singular momento donde el individuo contiene la
emocionante certeza de que puede ser él, y con el otro en un
mancomunado esfuerzo; es la hora del tango.- ¡ Del gran tango
argentino!.-Juntos, en un abrazo que está más abrazado que él mismo,
hombre y mujer, mujer y hombre, en plena libertad, determinan la
ejecución de las acciones que parten de las voluntades plasmadas en
tiempo y en espacio, en una actividad puramente creativa, que subyace
bajo la indiscutible actitud distintiva del tango, que, como acción
diferenciada, se plasma ante el mundo sensual todo, que lo contempla y
admira, encontrándose aquí la pareja en una libertad real, que en
realidad ya no es oposición entre los integrantes de la misma para la
construcción de los diseños, como muchos piensan, sino que muy por el
contrario es un estado de independencia y disponibilidad hacia el
complemento integrador en la totalidad estructural de la misma unidad
abrazada y en el acto dancístico del tango.- los integrantes de la
pareja abrazada en medio de la actividad van asumiendo así, cada uno,
toda la responsabilidad dentro del juego de autonomía indispensable
para que la versión final que se presenta sea nada más que la
conjunción de las dos voluntades que se manifiestan espléndidas es esa
única composición lograda.-
Para la improvisación es fundamental que cada uno de los que componen
el vínculo respondan al proceso de creación desde una real conciencia
de autonomía, que es por definición:
“la facultad de gobernarse por sí mismo”.-
En esta situación en que se encuentra el individuo, lo encontramos
teniendo la capacidad de tomar las decisiones en la acción a realizar,
sin siquiera tener en cuenta cómo es lo que ocurre, pues éste se
encuentra perdiéndose en la realización misma de esta disciplina
improvisada.- de ese modo, con autonomía, los que bailan van
aumentando gradualmente todas las distintas fases de la libertad
dinámico-espacial, en la medida en que van haciéndose más productivas
y efectivas las evoluciones del juego dancístico, situaciones éstas
que son intrínsicamente dinámicas y contienen al tiempo-espacio y al
cambio constante como los elementos con los que se cuenta en el
horizonte mental para poder ser en la pronta reacción del hacer.- esta
productividad efectiva tiene que ver, no sólo ya con la maduración del
vínculo que se ha provocado en la formación de la pareja, sino que
también acuden a esta posibilidad factores psicológicos, culturales y
sociales, que siempre lo hacen realmente posible de alguna u otra
manera.- una observación que remarcamos es que en esta circunstancia
de la observación de la danza del tango a través de la trama de su
improvisación, podemos tener la certeza para afirmar que:
“el tango danzado es inmutable en su constitución como disciplina,
pero a la vez está fluyendo en una constante renovación de la forma y
su personalizada expresión final, justamente por su mecánica de
improvisación, que es creación pura a la hora de ser efectiva en medio
del fragor de la pista”.-
Por lo tanto ciertamente entendemos que lo genérico del objeto que
estamos observando como ejemplar de danza es: permanente,
inquebrantable e indisoluble; mientras que lo particular de cada
versión se modifica en cada individuo que activa la disciplina y aún
en un mismo individuo en cada interpretación dinámica.-
consecuentemente podemos decir que encontramos siempre a la particular
expresión renovándose constantemente en cada realización de esta
danza.- todas estas múltiples variaciones dinámicas que son
introducidas en consecuencia por cada ejecutante, se desarrollan en
una positiva evolución constante y transforman al modelo original que
siempre es superado.- los individuos se encuentran modulando dentro de
la misma esencia indemne que originó la presentación de la novedad
creada para ese momento de danza.- cada individuo teje su versión del
modelo que ha mutado a una configuración de características únicas,
pues ese era el codiciado final para la consagración dentro del grupo
que sabía reconocer aquello que poseía la condición de particularidad
excluyente.- la gran posibilidad de poder manifestarse de estas
innumerables maneras, convierte a la danza del tango en un vehículo
cautivador, misterioso, fantástico e inefable al mismo tiempo para
todos aquellos individuos que lo activan en las pistas de baile y
también para todos los que ocasionalmente lo observan.- el tango visto
así, plantea a sus intérpretes la posibilidad de proyectar las
fabulosas fantasías dinámicas que procura la inquietante creatividad
individual que puja constantemente por plasmarse en evoluciones nuevas
cada vez que le es posible en el ejercicio mismo de la disciplina, sin
que por esto desaparezca la esencia estética que identifica al
ejemplar dancístico.- esta especial formulación dinámica para la danza
que provee el tango como ejemplar lo instaura en la historia de la
cultura en el pedestal más intrigante de la dancística toda.-
evidentemente cuando nos encontramos improvisando, nos convertimos de
un modo irreversible en individuos autoevolutivos por decisión propia,
en la medida en que siempre realizamos novedades dinámicas en cada uno
de los tangos que bailamos, aunque por el simple hecho de estar
realmente absortos en el desempeño de construirlo nos cueste ser
concientes de ello evidentemente en el tango improvisado, la
conciencia de conducta se enfatiza únicamente sobre el tema de “la
libertad para determinar la acción” como aquella conducta a seguir y
se encuentra proyectada al juego dancístico todo como manera de operar
para realizar la disciplina.- el individuo en estas circunstancias en
que no depende de nada que no sea él mismo, experimenta su capacidad
de convertirse en un ser realmente autónomo, emancipado e
independiente, es decir: “libre”.- no en vano esta danza fue creada
por un pueblo, constituido por individuos que en las primeras estrofas
de su himno nacional han cantado toda su vida en un emocional acto de
identidad:”Oid mortales el grito sagrado,
libertad, libertad, libertad”.-Afortunadamente para su destino final
como ejemplar, en el desempeño de la disciplina tango encontramos que:
“la idea es una sola; mientras que la realidad de la ejecución siempre
es y será múltiple en la construcción del diseño formulado en el
comprometido y personal acto de su realización”.-
Consecuentemente encontramos que la pareja como una unidad se expresa
profundamente y se manifiesta en su locuaz presentación, disparándose
desde esta multifacética actividad para que esta determinada acción
tenga siempre otra reflejo final de tango en cada uno de los distintos
proceso de toda la acción improvisada.- este modo de operar es el
resultado terminante de una decisión terminal de los individuos:
“la de querer ser y hacer el tango por ellos mismos “.-
La danza del tango le propone al individuo al ser construida de este
modo lo que normalmente se denomina estar en presencia de un verdadero
proceso activo, en donde solo se construye la acción viva desde una
indestructible unidad que es persistente a todo el acto; la unidad del
individuo de la que hablamos es:
“físico-mente-emoción”.-
Este monolítico tríptico, que es el elemento basamental de la acción
creativa, suele presentarse como necesidad imperiosa de ser vivida por
los individuos en la constitución del hecho, puesto que de otro modo
sería casi imposible de realizarse, puesto que es la única manera de
accionar desde todo el ser, si esta viva tríptica unidad de la que
estamos hablando mancomuna las decisiones de presentación dinámica.-
entendemos que sólo así es posible contener la sensación de
encapsulado con la otra unidad mayor que se da en la pareja que se
expresa en la comunión dinámica con la que se improvisa.- la libertad
de expresar nuestra interioridad en una nueva forma dinámica cada vez
que danzamos es producto de una elección singular y verdadera en cada
rango de la acción, que se está dando en la génesis misma del lúdico
diseño a construir.- de esta manera el tango improvisado se transforma
también en un arte verdaderamente conceptual, cuando vemos que la
acción se presenta en una búsqueda constante de símbolos de valor
dinámico y de relaciones vinculares expresivas, que sólo poseen
valoración entre los intérpretes que evolucionan en el espacio,
dándole de este modo una coloratura de características personales.-
estas relaciones de las características valorativas pueden ser
abstractas tanto como simbólicas y concretas, y se dan en la propia
autonomía que se propone como mecánica para la construcción del diseño
y que incumbe tan sólo a la pareja dinámica que está involucrada en la
construcción de este objeto disciplinario que es único como ejemplo de
un ideal.- esto último es un disparador intrigante para el individuo,
el hecho de sentirse artífice de esa única versión posible del hecho
dinámico, que no se intentará nunca retener desde la memoria, porque
se siente la soberbia sensación de saber que en cualquier otro momento
existe la posibilidad de concretar otra versión, única y distintiva,
para hacer el tango desde el mandato arquetípico que se siente
presente en esa manifestación individualizada.- esta magnífica
sensación profunda de sentir la indivisibilidad con la acción, se
refleja rápidamente en la conciencia existencial del estar vivo y en
pleno dominio en la resolución final de la circunstancia que se está
dando en el tiempo-espacio con las diferentes evoluciones que se van
ejecutando al hacer la danza.- es evidente que los muchos cambios que
acontecen naturalmente cuando la vida crea y destruye al mismo tiempo,
se dan de un modo incuestionable en el tango danzado cuando nos
referimos a la improvisación.- éste se transforma, interminable, y se
resuelve en sus muchas dimensiones convenientes a todas las concretas
y opcionales circunstancias que esta danza nos propone en su juego
desenfrenado de posibilidades ciertas de ser vividas.- esta
inquietante posibilidad de crear y destruir para evolucionar y saltar
a algo nuevo está en todos nosotros cuando comenzamos a participar
activamente de la vida, y más aún cuando abandonamos definitivamente
de un modo voluntario el papel de meros observadores de ella, al estar
reproduciendo constantemente las mismas acciones de danza que fueron
ya preestablecidas para poder evitar la inseguridad de lo desconocido,
situación ésta la de la seguridad de lo previsto, que el hombre y la
mujer de tango constantemente esquivan, en la poderosa búsqueda de una
emancipación que comprende a toda la acción nueva que se va a gestar
en ese único presente, puesto que la inseguridad a la que va
incesantemente la pareja al improvisar, no es de ninguna manera la
contrapartida de la independencia necesaria para la inquisidora
improvisación, ni niega jamás a la disponibilidad lúdica hacia el otro
en el abrazo en la búsqueda dinámica de lo desconocido.- es que el
tango como danza es lo que es: “un intrigante camino que es seguro de
ser recorrido, tantas veces como se presente la ocasión de poder
hacerlo, sin intentar nunca su repetición como aquel ejemplar propio”.-
El proceso de danza del tango es un conjunto dinámico que se encuentra
siempre interconectado a partir de la posibilidades, cuyas partes
constitutivas son esencialmente interdependientes entre sí, en la
confección del diseño final y no antes de que éste se haga presente.-
entendemos que estas partes existen sólo en la realidad del diseño ya
construido y esto se da tan sólo en virtud de las mutuas relaciones
que se presentan entre ellas, por lo tanto han de ser comprendidas
únicamente, como los modelos de un solo proceso, que siempre será
acotado a las circunstancias de la disciplina y sólo así se hará
efectivo como diseño del discurso de esta inefable danza nuestra por
esta única vez.- a partir de aquí se nos plantea la acuciante pregunta
de cómo poder seguir en la coherencia de la explicación de lo que es
improvisar en el espacio junto al otro a son de un tango.- vemos que
algunos de estos interrogantes son:
¿Qué hacemos cuando hacemos esta creación mecánica y que nos pasa en
nuestra espiritualidad?, ¿es éste un juego dinámico temporoespacial
que nos permite seguir experimentando la conciencia lúdica?, ¿es un
relativo aprendizaje desde la experiencia en un proceso de reajuste
constante ante la realidad?, ¿es el clima del grupo de pertenencia que
se encuentra plasmado en la acción como una identidad estética?, ¿es
el ajuste de proporciones y reglas convencionales a una dinámica
personal?, ¿es estar a gusto en nuestra piel en el contacto con el
otro y desde el otro?, ¿es una sutil confrontación entre el individuo
y su modo de obrar?, ¿es la intrigante inspiración cobrando formas
reconocibles desde lo disciplinario?, ¿es el cuerpo vivo que intenta
establecer una expresión espontánea que nos lleva a actuar de este
modo?, ¿es la necesidad de comunicación corporal desde un proyecto
originario y común?, ¿es la apelación a la modificación de la
perspectiva de la dancística tradicional como crítica solapada?, ¿es
la necesidad de sentirse libre ante el devenir para poder determinar
nuestra acción que tan vedado es en lo cotidiano?, ¿es coexistir en
una verdadera unión voluntariosa y mística?, ¿es experimentar una
conciencia total de nuestro cuerpo cuando se desplaza en el silencioso
idioma del gesto?, ¿es la necesidad de alardear con la valentía de
operar desde la nada como base de la construcción sincrética ante los
demás?.
Podríamos seguir anotando muchos más interrogantes, pero la realidad
el tango improvisado se nos presenta de modo tal que comprendemos que
es todo esto junto y mucho más, en un impresionante cóctel de posibles
explicaciones combinadas que, interregnas, se interfieren a sí mismas
en un mancomunado y real proceso dinámico que en realidad se explicita
correctamente potente en su arrogante y displicente andar en la pista
de baile.- siempre encontraremos a quien se quede maravillado ante lo
pertinaz del entramado con que se ha tejido esta indubitable gestión
de danza que es el tango de la improvisación pura que todos
reconocemos como la danza que plasma en su dinámica a esa ansiosa
búsqueda de la libertad.

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